No es un mal comienzo para una secretaria trabajar como recepcionista. Recepción no es simplemente dar la bienvenida, apuntar un DNI, preguntar a dónde se dirige el visitante, contestar a las llamadas… en la mayorÃa de los casos la recepcionista cumple un importante papel como administrativo, y a veces incluso reúne funciones propias de secretaria.
Últimamente las ofertas de trabajo dirigidas a recepcionistas exigen bilingüismo, algo que sube el caché, y tiende a valorar mejor este sector de la profesión. Entre las funciones de una recepcionista se encuentra en muchas ocasiones la redacción de textos, cartas oficiales, petición de pedidos, trato directo con clientes, compras, incluso organización de eventos.
Las tareas se multiplican especialmente en los casos en los que la recepcionista aúna estas funciones propias de secretaria de dirección, comienza a organizar eventos, sacar billetes, y llevar una serie de gestiones que exigen más. Este es tal vez el momento de reclamar un reajuste de puesto, y que vayan pensando en pagar sueldos de secretaria a quien en ocasiones tiene salarios de partirse de risa.
Digo todo esto, porque sigo alucinando cuando veo que a una recepcionista triilingüe le ofrecen 10.000 euros anuales por trabajar cuarenta horas a la semana. ¿Es acaso el término “recepcionista†el que les permite la osadÃa de ofrecer estos salarios? Recepcionistas del mundo, ¡manifestaos!










