
imagen cogida de typitall.com
Tener varias tareas asignadas a tu puesto es siempre una ventaja. La/el secretari@ es siempre multidisciplinar y por ello ha de ser espabilad@ a tope. Hay quien se queja de “esa cantidad de deberesâ€, pero siempre debe de ser mirado desde el lado bueno.
Sacar viajes al jefe – o a todo un departamento-, hacer los pedidos de material, conseguir las firmas protocolarias a tiempo y convertir las presentaciones del listo de turno en “algo mucho más vistoso, por favor†tiene sus ventajas. Variar de tareas significa respirar, significa pasar a toda prisa a otro nivel que hace que la tensión de la tarea anterior disminuya, es sinónimo de cambio, de salida, de abrir la puerta para airearse. Unas fotocopias de quinientos folios deben de ser siempre realizadas después de un arduo trabajo de contabilidad o después de cuatro horas de haber estado sentad@ en la silla sin mover el trasero. Los viajes es mejor prepararlos tras una jornada de silencio y falta de comunicación, y un nuevo fichero de clientes en Excel debe ir rellenándose poco a poco, con la pausa para el desayuno justo a la mitad y con un par de cortes, como reponer el material que ha llegado en el armario o pasar a preguntarle al jefe si hay algo que archivar.
Estirar el cuerpo o estirar la mente, ejercitar el cerebro o hacer trabajar la mandÃbula. Encontrar el perfecto equilibrio trabajo-cuerpo-mente es indispensable para funcionar bien y sacar el mayor rendimiento posible a tus horas y a tu labor como secretari@.






