La semana pasada ponÃamos varios ejemplos de ocasiones en las que alguien que cree no necesitar algo, puede verse en la situación de hacer uso de ello. Me refiero a esos cursos malditos a los que nuestros jefes o compañeros nos empujan a apuntarnos cuando soñamos con otros asuntos.
Sin embargo, los idiomas son algo que creo que nadie deberÃa despreciar, y que todos en nuestra vida práctica y en el trabajo más improvisado podemos acabar utilizando. Por eso os recomiendo que echéis un vistazo en las becas MAEC para menores de 30, eso sÃ, pero totalmente gratuitas, y a quien le toque… ¡le ha tocado!






