Vaqueros + tacones: no lo dudes. Cuando tus pantalones de oficina no son suficientes y tienes unos impecables vaqueros muertos de risa en el armario, cálzate unos taconazos. Si además lo combinas con una chaqueta americana, nadie reparará en que tienes alma ranchera.
Foulard kilométrico + pendientes de colgante: Un foulard vistoso y kilométrico enroscado al cuello con unos pendientes que cuelguen animan el look sin quitarle formalidad, aunque será indiscutible que lo hippi te atrae.
Pashmina o chal por los hombros: este truco es aún mejor. Si la camisa que tenÃas preparada no te convence y no tienes tiempo para cambiarte antes de salir, agarra una de esas pashminas que bien tu madre podrÃa dejarte, y rodéate los hombros. Llévala segura de ti misma, porque suelen triunfar.
El básico + un collar largo: La camisa blanca, el jersey gris, la camiseta negra… todos estos básicos acompañados de un collar de cuentas bien largo y con un par de vueltas al cuello nunca desentona.
Y como mencionábamos en el post anterior, en el que os prometÃa este tÃtulo: el pelo siempre limpio, no recargarse con excesivo maquillaje, y una sonrisa en tu cara, son los pasos más importantes para tener un buen aspecto, no importa el dinero que quieras o puedas gastar en lo demás.






