Os transcribo una párrafo extraído de un libro(*) que me han hecho llegar y que me parece interesante:
“En el mundo de las relaciones humanas se entiende el secreto como dominio de la verdad, conocida por una o pocas personas y desconocida por el resto de la sociedad. Si un superior cediera una información confidencial a un management assistant, éste no debería jamás divulgarla por la empresa ni fuera de ella. Si así lo hiciera, faltaría al respeto, a la fidelidad, a la palabra dada y a la veracidad. (…)
El secreto profesional y la lealtad a las personas y a la empresa llevará a proteger sus datos, evitar el
espionaje industrial o referir asuntos que permitan a otro a beneficiarse con esa información privilegiada. Al abandonar la empresa por un cambio laboral, todo el trabajo y las informaciones obtenidos en ella a lo largo de los años han de quedar a disposición de sus responsables, y es antiético trasladar ese arsenal a otros ámbitos, especialmente al nuevo puesto de trabajo, sobre todo si esto supusiera la plataforma de una competencia desleal.”
Es un tema para debate, ¿no os parece? Cuando últimamente en las noticias sólo parece haber casos de corrupción, deslealtad, mentiras y espionaje, resulta paradójico que una profesión como la nuestra sea de las pocas que mantiene el secreto profesional (junto con médicos y abogados) como una premisa ética en su Código deontológico… Creo firmemente que todas las profesiones debieran tener uno, claro, sencillo y rotundo, para que no pareciera tan fácil saltarse la ética a la torera. ¿No os parece?
Os paso un blog sobre el tema: http://asistentes-secretarias-oscoaching.blogspot.com/
(*) HERNÁNDEZ URIGÜEN, Rafael; Asistentes de Dirección; crecimiento personal/excelencia corporativa. Valores del Secretariado en la empresa multicultural. Ed.Eiunsa, S.A. , Madrid. Junio 2009.









