
Me pregunto por qué nos lo quitaron. Un buen día llegamos a la oficina y ya no teníamos acceso a ello. Ni Facebook ni Youtube, ni siquiera teníamos acceso a Muchachada Nui, página que nos provocaba un cuarto de hora risa imparable a la hora de comer.
Nadie hizo preguntas, es evidente que quieren gente trabajando y no gastando el tiempo en otras prácticas consideradas de tiempo libre. Pero, ¿tiene sentido cerrar el acceso a páginas como estas? No se puede ver ni un vídeo, ni descargar programas como google earth o el de los post-it del que os hablaba hace semanas, ni han considerado la utilidad de las comunidades, como las que Secretaria Plus nos ofrece en Facebook (¿os habéis metido ya?) o twiter.
El acceso a la información sea cual sea siempre es útil, y los más vagos o los adictos a Internet pueden seguir nutriendo sus horas laborales con cientos de idioteces que es imposible filtrar, como juegos, prensa rosa, o ajedrez.
Me encantaría coger a algunos de los jefes que tomaron esta decisión en uno de esos momentos super estresantes que todos tenemos, y enchufarle el celebrities de Muchachada Nui de la semana pasada. Después de ver a De la Cuadra Salcedo de esa guisa, tal vez entienda que hay terapias gratuitas desestresantes que son necesarias y gracias a las cuales el empleado de turno es un poco más feliz.






